Centro de perfeccionamiento docente del MINEDUC celebra sus 50 años en la Universidad de Chile

La creación del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP), es una expresión de la histórica misión que el Estado Docente tuvo en relación al impulso de la educación pública en general y de la profesión docente en particular. Para conmemorar esta iniciativa, el Programa de Educación Continua para el Magisterio (PEC) organizó un seminario con los directores más emblemáticos del Centro.

“El Centro de Perfeccionamiento es hijo de esta universidad, ya que todo el equipo de académicos de la Facultad de Educación fue parte de sus inicios, así es que corresponde que esta celebración se haga en esta casa de estudios”, destacó Mario Leyton, Premio Nacional de Educación del año 2009 y primer director del CPEIP entre los años 1967 y 1973.

Con motivo de los 50 años de este importante organismo del Estado y del momento crucial de reformas y transformaciones del sistema escolar, que han puesto en debate la profesionalidad docente a partir de la Ley de nueva carrera docente, el Programa de Educación Continua para el Magisterio, de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, realizó el Seminario “50 años CPEIP: Aportes y desafíos al desarrollo profesional docente”.

“Son diversas las iniciativas que alcanzan décadas de desarrollo. Este hecho a veces nos hace olvidar a primera vista lo complejo y heroico que es no solo crear y mantener un proyecto, sino que también reinventarlo, resituarlo y recrearlo. Cuando uno piensa en 1967, y recuerda el Chile de esa época, y después uno vuelve al presente y rememora cuánto ha pasado, es capaz de comprender la envergadura del trabajo realizado por este órgano que tanto ha contribuido a la formación y actualización docente”, señaló al inicio del Seminario, el Prorrector de la Universidad de Chile, Rafael Epstein.

prorector

Para Gabriela Martini, Directora del Programa de Educación Continua para el Magisterio, “la relación entre la Universidad de Chile y el Centro, contiene una importante parte de la construcción de la política de perfeccionamiento docente en Chile, que ciertamente ha estado marcada por los distintos contextos nacionales en que ha avanzado esta construcción, así como por múltiples tensiones”.

Una alianza histórica

Esta vinculación histórica se inicia desde la fundación de la universidad, cuando Andrés Bello asignó a la Facultad de Filosofía y Humanidades la labor de conducir la enseñanza general, en sus niveles primario y secundario.

Un hito fundamental en la historia de la Universidad y por cierto del país, y su lazo con la formación inicial de profesores, fue la fundación por parte de Valentín Letelier del Instituto Pedagógico en el año 1889. Letelier llegaría a ser rector de la Universidad y durante su período como rector se realizaron las primeras iniciativas en relación al perfeccionamiento docente: los cursos pedagógicos de repetición. Treinta años más tarde, por impulso del rector Juvenal Hernández, se implementan los programas de extensión académica y cultural, que representaron en ese entonces, la institucionalización de la extensión universitaria. Estas actividades de perfeccionamiento para profesores se vincularon a mediados de los años 60 con la creación del CPEIP, encargado de diseñar e implementar el perfeccionamiento docente en Chile, constituyéndose de forma pionera el perfeccionamiento docente en una política de Estado y abriendo el camino a la dignificación de la profesión docente, ello bajo la inspiración del entonces Ministro de Educación Juan Gómez Millas, rector por diez años de la Universidad de Chile, y quien además fuera profesor del Instituto Pedagógico y Decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades.

Para el profesor Carlos Eugenio Beca, ex director CPEIP entre los años 2000 y 2010, “la creación del CPEIP marca un hito decisivo en la historia de la educación chilena, donde el Estado y el Magisterio se encuentran en un compromiso compartido por transformar la educación nacional”.

La relación de la Casa de Bello con el CPEIP fue interrumpida durante los años de la dictadura. Sin embargo, en los años noventa y con la creación del Programa de Educación Continua para el Magisterio, se retoma esta nueva alianza, que nace para dar respuestas a los desafíos y demandas del sistema educativo y particularmente a los planteados por la reforma educativa de entonces, cuando la formación continua era una acción clave en la consecución de un aspecto fundamental de aquella reforma.

Desafíos para los actores educativos

Para el Director actual del CPEIP, Jaime Veas, “estamos en pleno proceso de actualizarnos y adecuarnos a una ley que le da, a 50 años de su creación, un rol estratégico en lo que es docencia hacia el futuro. Vienen nuevos tiempos para el Centro, estamos sentando las bases de esta nueva institución de docencia”, puntualizó.

En la segunda mesa de discusión del Seminario, denominada “Carrera Docente y profesionalidad: el sujeto pedagógico, en el actual contexto de reformas al sistema escolar”, expusieron Jacqueline Gysling, antropóloga y académica del Departamento de Estudios Pedagógicos de la Universidad de Chile y Javier Insunza, Presidente del Comunal Providencia del Colegio de Profesores, quienes dieron una mirada crítica sobre el actual proceso que abre la nueva ley de carrera profesional docente.

“Lo que estamos haciendo, como sistema, es construir una educación media que para los estudiantes no tienen sentido. (…) Es una responsabilidad del CPEIP es contrarrestar los efectos negativos del sistema que ha creado”, señaló Gysling.

Desde el movimiento docente, Insunza se refirió a la importancia de que los profesores se constituyan como actor educativo, “lo cual requiere plataformas que nos permitan intervenir en el debate. (…). Es importante que pensemos como los movimientos docentes asumen el trabajo docente y su complejidad. Queremos avanzar hacia un proceso de modificación de esta ley y los cambios no van a ocurrir si estos no parten desde las bases”.

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